Declaración del Espacio Masónico Español sobre el atentado de Niza

Consternados por las vidas humanas segadas salvajemente en Niza durante la Fiesta Nacional francesa, a manos del bárbaro fanatismo terrorista, reconocemos que los demócratas hemos perdido la decisiva batalla de la educación de la ciudadanía en los valores de paz y dignidad, en el respeto a las libertades, a la Libertad.
Por ello, las Obediencias del Espacio Masónico de España reafirmamos la vigencia del desafío de la fraternidad en el camino de progreso de la Humanidad, y mostramos nuestra conmoción ante la barbarie, sin ceder al miedo, inclinándonos, con el más profundo respeto, ante el dolor de las víctimas y sus familiares, amigos y conocidos. Recordamos, así mismo, que nuestro combate es la vida, y no cederemos ni un ápice ante la muerte o ante el odio.Las cuatro organizaciones masónicas firmantes manifestamos nuestra preocupación extrema por el deterioro de las fórmulas internacionales de resolución pacífica de conflictos, por el rearme fundamentalista de nuevos totalitarismos, por la muerte de los inocentes y por el sufrimiento de los supervivientes. Y levantamos, a la vez, nuestra voz, sin temor, por la defensa del principio de laicidad, firme cimiento de la democracia, por los valores que defendemos y el derecho a vivir en sociedades abiertas y por la alianza entre quienes con todas nuestras fuerzas nos hallamos sin duda alguna del lado del amor.

Gran Logia Femenina de España

Gran Logia Simbólica Española

Federación española de la Orden Masónica Mixta Internacional “El Derecho Humano”

Gran Oriente de Francia

Declaración de la GLSE sobre los asesinatos de Orlando

Oriente de Barcelona a 14 de junio 2016

OrlandoEl pasado 9 de junio murieron al menos 27 personas en un ataque terrorista en Bagdad, otras 50 fueron asesinadas en un club de Orlando y hoy se han producido otras dos muertes en Francia. El nexo de estos tremendos crímenes contra la humanidad no es tan solo la forma corrupta de entender la religión del Daesh, también el desprecio por el más valioso de los derechos del hombre que no es otro que el de la propia vida. Un desprecio que comparten quienes empuñan el arma y quienes la venden. De ahí la necesidad de regular la venta internacional de armamento y luchar contra su mercado negro.
El recurso a la violencia supone un fracaso de la humanidad. La mejor forma de luchar contra él es unirnos en la defensa de los valores que garantizan nuestra convivencia que que deben definirnos como persona. Hablamos de los Derechos Humanos, y el primero de todos es el derecho a la propia vida.
Vulnerar los derechos del hombre supone imponer la violencia a la razón y la negación de unos derechos comunes e inherentes a todos los seres humanos, sin distinción de sexo, nacionalidad, lugar de residencia, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, edad, partido político o condición social, cultural o económica.
Por ello, una vez más, la Gran Logia Simbólica Española, condena estos crímenes contra la humanidad y llama a sus miembros a defender sus valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Declaración de la GLSE sobre los atentados de Bruselas

La Gran Logia Simbólica Española expresa su más profunda repulsa por los atentados que han tenido lugar en Bruselas y manifiesta sus condolencias y su apoyo a las familias de estas nuevas víctimas de la barbarie.

Hoy nuevamente vemos, horrorizados, como la irracionalidad intenta otra vez ahogar en sangre nuestros valores más profundos. La sinrazón de la violencia amenaza nuestros principios de libertad, igualdad y fraternidad.

Nos reafirmamos más que nunca en ellos y recordamos, desde nuestra preciada laicidad (que no es más que un profundo respeto a todas las religiones y creencias), que el Corán afirma que quien mata a un hombre, mata a toda la humanidad.

El terrorismo no conoce fronteras. Todos hemos sido atacados en Bruselas. La unidad es la única respuesta posible.

Esperamos que Europa esté a la altura de las circunstancias. Esperamos también que los ciudadanos europeos no caigan en la tentación fácil del odio y de la ira. Ni en la criminalización de todos aquellos que se acercan a nuestras orillas huyendo del horror del que hoy hemos sido víctimas.