Declaración de la GLSE sobre los asesinatos de Orlando

Oriente de Barcelona a 14 de junio 2016

OrlandoEl pasado 9 de junio murieron al menos 27 personas en un ataque terrorista en Bagdad, otras 50 fueron asesinadas en un club de Orlando y hoy se han producido otras dos muertes en Francia. El nexo de estos tremendos crímenes contra la humanidad no es tan solo la forma corrupta de entender la religión del Daesh, también el desprecio por el más valioso de los derechos del hombre que no es otro que el de la propia vida. Un desprecio que comparten quienes empuñan el arma y quienes la venden. De ahí la necesidad de regular la venta internacional de armamento y luchar contra su mercado negro.
El recurso a la violencia supone un fracaso de la humanidad. La mejor forma de luchar contra él es unirnos en la defensa de los valores que garantizan nuestra convivencia que que deben definirnos como persona. Hablamos de los Derechos Humanos, y el primero de todos es el derecho a la propia vida.
Vulnerar los derechos del hombre supone imponer la violencia a la razón y la negación de unos derechos comunes e inherentes a todos los seres humanos, sin distinción de sexo, nacionalidad, lugar de residencia, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, edad, partido político o condición social, cultural o económica.
Por ello, una vez más, la Gran Logia Simbólica Española, condena estos crímenes contra la humanidad y llama a sus miembros a defender sus valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Declaración de la GLSE sobre los atentados de Bruselas

La Gran Logia Simbólica Española expresa su más profunda repulsa por los atentados que han tenido lugar en Bruselas y manifiesta sus condolencias y su apoyo a las familias de estas nuevas víctimas de la barbarie.

Hoy nuevamente vemos, horrorizados, como la irracionalidad intenta otra vez ahogar en sangre nuestros valores más profundos. La sinrazón de la violencia amenaza nuestros principios de libertad, igualdad y fraternidad.

Nos reafirmamos más que nunca en ellos y recordamos, desde nuestra preciada laicidad (que no es más que un profundo respeto a todas las religiones y creencias), que el Corán afirma que quien mata a un hombre, mata a toda la humanidad.

El terrorismo no conoce fronteras. Todos hemos sido atacados en Bruselas. La unidad es la única respuesta posible.

Esperamos que Europa esté a la altura de las circunstancias. Esperamos también que los ciudadanos europeos no caigan en la tentación fácil del odio y de la ira. Ni en la criminalización de todos aquellos que se acercan a nuestras orillas huyendo del horror del que hoy hemos sido víctimas.

La GLSE pide a Europa un trato justo y humano para los refugiados

La Unión Europea siempre se ha considerado a sí misma como un baluarte de los Derechos Humanos. La dignidad de las personas, la libertad, la democracia, la igualdad y el Estado de Derecho son valores consagrados en sus Tratados.

La Carta de los Derechos Fundamentales de la UE es una declaración clara y firme de los derechos de los ciudadanos europeos. Este documento, en su artículo 19, que habla de la protección en caso de devolución, expulsión y extradición, afirma textualmente que “se prohíben las expulsiones colectivas” y que “nadie podrá devuelto, expulsado o extraditado a un Estado en el que corra un grave riesgo de ser sometido a la pena de muerte, a tortura o a otras penas o tratos inhumanos o degradantes”.

Es evidente que el acuerdo alcanzado recientemente con Turquía, un país al que hace solo unos meses Bruselas recriminaba que había sufrido un importante retroceso en el respeto hacia los derechos de las personas, vulnera flagrantemente este principio.

No hablamos solamente de dar un trato justo y humano a los cientos de miles de personas que pretenden alcanzar el viejo continente huyendo de la guerra y de la muerte que les aguarda en sus países. Hablamos de un acto cínico y vergonzante que degrada y niega nuestros propios valores y sobre todo nuestros propios derechos como ciudadanos de la Unión Europea.

La Gran Logia Simbólica Española, como potencia masónica firmemente comprometida con los valores de la libertad, la igualdad y la fraternidad, rechaza y condena este acuerdo contrario a nuestros principios y a la dignidad humana, y exige a los Estados miembros de la Unión que estén a la altura que exige este momento y lo afronten que la generosidad y la amplitud de miras que hizo posible el nacimiento de la Europa unida que hoy estamos poniendo en peligro.

Nieves Bayo, Gran Maestre.