El Ayuntamiento de Sevilla reconoce la honorabilidad de la Masonería en su 300 Aniversario

La Corporación muestra su deseo de que en el siglo XXI “veamos el día en que cese el sufrimiento de quienes aún hoy soportan persecución, sanciones, condenas penales, exilio o son ejecutados por razón de la defensa de la Masonería y de sus ideales profundamente democráticos”. Igualmente, pide que se divulgue y reconozca la importancia que tuvo en la ciudad Sevilla en momentos destacados de su historia. La Logia decana de Sevilla, Obreros de Hiram, manifiesta su agradecimiento a la ciudad por este reconocimiento tan esperado.

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Foto de Familia

Varios miembros de nuestra logia junto al teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Muñoz (tercero por la izquierda).

La Corporación Municipal, a propuesta del Grupo Socialista recoge un acuerdo de dos puntos donde señala: “Que el Ayuntamiento de Sevilla, condene la persecución llevada a cabo por la Dictadura del General Franco contra la masonería en nuestro país, mostrando nuestra repulsa a aquellos actos deleznables llevados a cabo en el marco de la Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo”. En segundo lugar, “que el Ayuntamiento de Sevilla, reconozca la honorabilidad de estos principios inspiradores de la masonería con el deseo de que en el siglo XXI veamos el día en que cese el sufrimiento de quienes aún hoy soportan persecución, sanciones, condenas penales, exilio o son ejecutados por razón de la defensa de la Masonería y de sus ideales profundamente democráticos. Así mismo, se divulgue y reconozca la importancia que tuvo en nuestra ciudad en momentos destacados de nuestra historia”.

La Respetable Logia Obreros de Hiram, fundada en 1985, quiere agradecer a la ciudad este reconocimiento. Su presidente, Orlando Sánchez Maroto destaca que “por fin, la Masonería encuentra la senda del reconocimiento de su honorabilidad, en una ciudad, como Sevilla, que contó con masones ilustres a lo largo de su historia”- “Los masones sevillanos – continúa – agradecemos a la ciudad este gesto y nos ponemos a su disposición como institución mediadora y creadora de espíritus libres y críticos”.

La logia Obreros de Hiram es una de las cuatro logias asentadas en la ciudad consideradas “adogmáticas”, lo que implica la aceptación de la mujer en plano de igualdad absoluta y también la aceptación de cualquier posición o creencia religiosa. Estos masones y masonas constituyen la mayoría de la masonería sevillana, que hoy está de enhorabuena por la decisión municipal. “Nuestra logia ya ha abierto sus puertas en varias ocasiones – concluye Orlando Sánchez – la última vez en la “Noche en Blanco” con gran éxito de público.

El documento aprobado hoy en el Pleno hace un recorrido por los 300 años de historia de la Masoneria en todo el mundo y entra también en la historia de la Masoneria en Sevilla “Un hecho mucho más desconocido es que la tradición masónica de nuestra ciudad es también muy antigua y, en algunos periodos históricos, de extraordinaria relevancia. Existen documentos que hablan de la fundación de la primera logia sevillana, ‘Nueva Hispalense’ ya en 1771 y, desde entonces, han pertenecido a la Orden sevillanos insignes como Alberto Lista, Pablo de Olavide, Manuel Sales y Ferré, Antonio Machado, Blas Infante o Demófilo de Buen, quien, como Gran Maestro del Gran Oriente Español, traslado su sede a Sevilla en 1926, convirtiéndola en la capital de la masonería española. Con el sevillano Diego Martínez Barrio, que se inició el 1 de julio de 1908 en la Logia Fe de Sevilla, nuestra ciudad jugó un papel preeminente en el panorama masónico español de la II República. Martínez Barrio fue elegido como Gran Maestro del Gran Oriente Español. La relación entre el Ayuntamiento de Sevilla y la masonería es tan antigua como su propia historia”.

Sigue después con un relato muy duro sobre la Guerra Civil y la represión a la Masonería. “Como muestra, basta con echar la vista al fusilamiento llevado a cabo el 11 de agosto de 1936. Cada año, se conmemora el fusilamiento de Blas Infante ante el monumento levantado en su honor a la altura del Km. 4 de la carretera de Sevilla a Carmona, en el lugar popularmente conocido como “la gota de leche”, antiguas tierras del cortijo de Hernán Cebolla. Un hecho mucho menos conocido es que, en aquel mismo acto, eran fusilados, junto con el político andaluz, otros cuatro representantes de la sociedad sevillana: Manuel Barrios Jiménez, maestro nacional y funcionario de los juzgados, Secretario provincial del PSOE y Diputado a Cortes por la provincia de Sevilla, José González y Fernández de la Bandera, médico, ex-alcalde de Sevilla, Diputado a Cortes elegido en 1933 y 1936 y Secretario del Congreso, de quien ya hemos hablado, Emilio Barbero Núñez, empleado de los ferrocarriles y Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Sevilla en 1936 y Fermín de Zayas Madera, funcionario de arbitrios del Ayuntamiento de Sevilla. El caso, es que (y no es por casualidad), los 5 fusilados de aquella noche compartían una condición, aparte de la de demócratas: todos eran destacados masones sevillanos”.

“Pese a no haber en 1936, en el momento de perpretarse el golpe de estado, más de 5.000 asociados a la masonería, a lo sumo 6.000, la ley para la represión de la Masonería dio paso a casi 18.000 procesos, culminados en el pelotón de fusilamiento, en años de cárcel o en un exilio exterior o interior después de ser desposeídos de sus bienes. El descrédito sistemático de 40 años de dictadura ha pasado una factura al buen nombre de la orden masónica, que aún se hace sentir en la sociedad española y sevillana. Los masones somos uno de los colectivos más olvidados como víctimas del franquismo. Otras organizaciones políticas y sindicales han podido recuperar su patrimonio y sus miembros han sido objeto de público reconocimiento. Pero no los masones; que han visto como la llegada de la democracia no han supuesto una recuperación completa de honorabilidad”.

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